Bowl de pollo katsu
Pollo apanado y crujiente con glaseado teriyaki, hongos salteados, pepino marinado, edamame, arroz y salsa cremosa picante.
Probablemente la cocina más ligera y sana de Asia. Sobriedad, elegancia y respeto extremo por los ingredientes.
Capital: Tokio
El archipiélago japonés está situado frente a la costa oriental del continente asiático. Su plato más conocido es el **sushi** (preparación de arroz y pescado crudo) y el **sashimi**, que consiste en pescado en crudo cuidadosamente elaborado, encima de ambos platos coloca soya y un poquito de mostaza japonesa (el conocido y picante **wasabi**). Sin embargo existen otros tipos de preparación no cruda. La más conocida es el **Tempura** (en algunos restaurantes suelen freírlo delante del cliente) que consiste en verduras, carnes o mariscos rebozados y fritos en aceite muy caliente. Este plato tiene sus orígenes en las cercanías del **año 1600** cuando navegantes portugueses que llegaron a la zona aportaron la idea de consumir alimentos rebosados y fritos. También son conocidas las preparaciones al **Teriyaki**: alimentos macerados en una salsa del mismo nombre que después se asan a la parrilla. Probablemente tenga también algo de influencia occidental. Normalmente, un menú japonés consta de un plato principal y otros dos más pequeños, acompañados de **sopa miso** (pasta de soya fermentada) y arroz. La presentación de los platos es una sobriedad y elegancia muy particular. Por el alto contenido de pescado crudo y algas que consumen, es quizá la más ligera de las cocinas de la zona y probablemente una de las más sanas. Puede ser considerada como una dieta muy equilibrada que no tiene nada que envidiar a la mediterránea.
Si hay una palabra que define la cocina japonesa, es “sobriedad”. No hay excesos, no hay condimentos abrumadores. Cada ingrediente debe brillar por sí mismo.
Un menú japonés tradicional sigue la regla “ichi-juu-san-sai” (un caldo, tres platos):
Los japoneses descubrieron y nombraron el quinto sabor básico: umami (sabor a “savory” o “delicioso”). Está en:
Para hacer sushi o sashimi en casa, necesitás:
El secreto del tempura crujiente:
La cocina japonesa enseña: menos es más. Un buen pescado solo necesita un toque de wasabi y soya. Un arroz perfecto vale por sí mismo. La belleza está en la simplicidad.
Pollo apanado y crujiente con glaseado teriyaki, hongos salteados, pepino marinado, edamame, arroz y salsa cremosa picante.
Oyakodon casero: un tazón japonés de arroz cubierto con pollo, cebolla y huevo cocidos en una salsa suave de dashi y soya.
Mochi suave hecho con harina de arroz glutinoso y relleno de fresa, chocolate o crema de maní, con método sencillo en microondas o estufa.
Ramen casero de pollo con caldo de jengibre y soya, fideos, huevo cremoso y vegetales; profundo en sabor sin exigir una preparación de dos días.
Filetes de salmón marinados en miso, glaseados y horneados. Servidos con arvejas chinas, arroz y salsa de mantequilla con sake.
Guía cuidadosa para cortar y servir sashimi de salmón o atún con acompañamientos sencillos, priorizando la compra segura y la cadena de frío.
Sopa japonesa ligera con dashi vegetal, tofu, wakame y miso blanco, agregando la pasta al final para conservar su aroma.
Rollos de sushi hechos en casa con arroz avinagrado, camarón cocido, aguacate y vegetales; una versión accesible y segura para empezar.
Camarones y vegetales con una cobertura japonesa ligera y crujiente, preparada con agua helada y fritura en tandas pequeñas.
Bowl japones con salmon glaseado al teriyaki, arroz japones, edamame, pepino, zanahoria y ajonjoli. Equilibrado y fresco.
Brochetas japonesas de pollo y cebollín, doradas a fuego alto y barnizadas en capas con una salsa tare casera.
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